Los niños desde que son pequeños, tienen una infinidad de estímulos y es por ello que es importante acercarles hacia una nueva lengua. Serán varios los beneficios que obtendrán si cogen un idioma desde edad temprana ya que a la larga se podría decir que serán personas bilingües.

En un mundo cada vez más globalizado, la importancia de comunicarse con el otro es básica y es bien sabido que el inglés es el idioma principal. Poder compartir experiencias con otras culturas nos abrirá la mente. Son muchos los beneficios que tendrán los niños que se expongan a una nueva lengua.

Por otro lado, ¿Qué sería necesario para que los niños aprendan a hablar con fluidez? Es importante introducirles diferentes herramientas para que puedan coger práctica. Desde la escuela se les debe fomentar el amor hacia el aprendizaje, desde cuentos, juegos, canciones, etc. Una vez el niño se sienta cómodo y seguro, se pueden introducir otros materiales desde casa con la ayuda de los padres.

Los niños son como esponjas y absorben todo. Por ello, podremos ayudarles hacia lo desconocido, haciendo del aprendizaje todo un arte en la lengua.  ¿Cómo podemos ayudarles para que aprendan sin miedo? Pues bien, hay diferentes formas para que el niño aprenda adecuadamente.

Es bien sabido que existen diferentes metodologías, sin embargo, voy a contar desde mi propia experiencia los materiales que me han sido más útiles a la hora de impartir una clase para que no sea aburrida y sea lo más amena posible.

El uso de las flashcards siempre es positivo ya que el niño podrá aprender nuevas palabras a través de diferentes juegos con ellas. Desde el clásico boca abajo de la carta donde tendrán que usar su ingenio para acordarse del nombre y la correcta pronunciación, hasta múltiples juegos como el escondite o el memory.

Una vez se ha introducido el vocabulario que queremos que aprendan, se puede pasar a diferentes juegos para que el uso del vocabulario nuevo se asiente. Para ello, podemos introducir desde el bingo hasta el colgado. Es importante cada vez que se introducen palabras nuevas, intentar no hacer siempre los mismos juegos ya que puede resultar aburrido para el niño. En la variedad aprenderemos lo que al niño le emociona y gracias a ello descubriremos sus gustos. Es recomendable usar diferentes juegos con el nuevo vocabulario con una duración de unos 20 minutos. Menos será improductivo y más será perjudicial ya que el niño no prestará suficiente atención.

Tras haber trabajado el vocabulario nuevo, pasaremos a lo que se llama en ingles worksheets o lo que conocemos en castellano como fichas. En ellas, se puede trabajar desde la más básica como sería por ejemplo relacionar conceptos hasta realizar un crucigrama donde el niño tendrá que ver cómo se escribe correctamente la palabra y con ello haremos que la memorice y a la larga pueda escribirla como es debido.

Son muchos los métodos que se pueden llevar a cabo, sin embargo, el uso del juego o el arte son básicos, así como el uso de diferentes materiales muy variados. En definitiva, utilizar diferentes estrategias conociendo las diferentes capacidades de nuestros alumnos.